30 may. 2011

En María, nuestra vida y nuestros sueños

"ME ENCANTARON!!! y la entrada fue lo mejor, cuando yo llegue habia musica nos pusieron los corazones! genialll" Angela Milone

"Muy lindos festejos! Me enecantaron como todos los años :) la misa es lo mejor junto con el chocolate!"  Rocio Iglesias

"fuerrooonn genialleesss los festejos se re re re pasó 3º CAD!"  Nadia Funes

Estos comentarios reflejan casi con exactitud el sentir de los chicos y chicas de nuestra Comunidad, luego de los Festejos en torno a nuestra Madre Auxiliadora. Pusimos en María, nuestra vida y nuestros sueños. Comenzamos tempranito con la recepción de toda la gente de nuestra Comunidad por parte de los chicos y chicas de tercero del polimodal Comunicación, colocándoles corazones celestes y rosas y cantando a la Virgen en todo momento. Luego, los jóvenes realizaron momentos grupales de espiritualidad mariana en las aulas mientras los niños de primaria, llevaban a la Madre en una Procesión por las calles, acompañada por los chicos y chicas de tercero del polimodal Economia. 

Luego del tradicional chocolate y el alfajor, realizamos el plenario de los trabajos y predispusimos el corazón para celebrar la Eucaristía. El P. Raúl Gomez, sacerdote diocesano capellán de nuestra comunidad con los niños y el P. Daniel Pinotti sdb, con los jóvenes. 
Al comenzar la Eucaristía de secundaria, la Virgen nos dió un saludo especial a todos sus hijos e hijas y nos invitó a vivir en santidad como Laurita y Domingo, ¡siempre alegres!. Ofrendamos una urna con todos los sueños y proyectos de jóvenes y adultos que recojimos los dias previos a la fiesta, y fueron bendecidas las nuevas imágenes de María Auxiliadora que acompañarán la vida de los chicos en las aulas. 
Comparto con ustedes la emoción de toda la Comunidad que celebraba ver a los chicos y chicas del último año tan involucrados en nuestra "Fiesta Grande" La casa y los corazones vestidos de Fiesta nos invitan a seguir compartiendo con los jóvenes espacios de protagonismo y animación. 
¡Viva María!
Martín Aguiar, Coordinador de Pastoral de Secundaria

Los chicos de 3ro CAD recibieron a la Comunidad con música y corazones celestes y rosados

Los pequeños de Primaria hicieron una procesión acompañados por los chicos de 3ro EGO

El saludo de bienvenida a su fiesta de Nuestra Madre




 
Si querés ver más fotos de este día, hacé click en el link de Facebook a la derecha de esta nota.

11 may. 2011

Caminamos con Jesús

Comenzamos con los encuentros del 1º Año de la Preparación para la Primera Comunión. Sesenta niños y niñas de nuestro colegio dieron su presente en esta primer jornada. Son cuatro los grupos con dos animadores cada uno. Los mismos han tomado un santo salesiano para darle nombre a su grupo. Así tenemos presente a Maín, Laura Vicuña, Don Bosco y Domingo Savio. Contamos con la incondicional oración de todos los que visitan nuestro blog para que con el Auxilio de María estos chicos y chicas puedan hacer una profunda experiencia de encuentro con Jesús.
Edith, Valeria y Sergio
Coordinadores de Comunión
GRUPO MARIA MAZZARELLO 
Animadoras Ángela y Sharon

GRUPO DOMINGO SAVIO
Animadoras Sofía y Catalina
GRUPO LAURA VICUÑA
Animadoras Gabriela y Chiara

GRUPO DON BOSCO
Animadoras Valeria y Andrea








6 may. 2011

Domingo Savio


Domingo, que significa: "el que está consagrado al Señor", nació en Riva del Piamonte, Italia, en 1842. Era hijo de un campesino y desde niño manifestó deseos de ser sacerdote. Cuando San Juan Bosco empezó a preparar a algunos jóvenes para el sacerdocio, con objeto de que le ayudaran en su trabajo en favor de los niños abandonados de Turín, el párroco de Domingo le recomendó al chico.

San Juan Bosco, en el primer encuentro que tuvieron los dos, se sintió muy impresionado por la evidente santidad de Domingo, quien ingresó en octubre de 1854 en el Oratorio de San Francisco de Sales de Turín, a los doce años de edad.

Uno de los recuerdos imborrables que dejó Domingo en el Oratorio fue el grupo que organizó en él. Se llamaba la Compañía de María Inmaculada. Sin contar los ejercicios de piedad, el grupo ayudó a Don Bosco en trabajos tan necesarios como la limpieza de los pisos y el cuidado de los niños difíciles. En 1859, cuando Don Bosco decidió fundar la Congregación de los Salesianos, organizó una reunión; entre los veintidós presentes se hallaban todos los iniciadores de la Compañía de la Inmaculada Concepción, excepto Domingo Savio, quien había volado al cielo dos años antes.

Poco después de su llegada al Oratorio, Domingo tuvo oportunidad de impedir que dos chicos se peleasen a pedradas. Presentándoles su pequeño crucifijo, les dijo: "Antes de empezar, mirad a Cristo y decid: ‘Jesucristo, que era inocente, murió perdonando a sus verdugos; yo soy un pecador y voy a ofender a Cristo tratando de vengarme deliberadamente’. Después podéis empezar arrojando vuestra primera piedra contra mí". Los dos bribonzuelos quedaron avergonzados.

Don Bosco escribe la biografía de Santo Domingo Savio

La fuente más importante sobre la corta vida de Santo Domingo Savio es el relato que escribió el mismo Don Bosco. El santo se esforzó por no decir nada que no pudiese afirmar bajo juramento, particularmente por lo que se refiere a las experiencias espirituales de Domingo, tales como el conocimiento sobrenatural del estado espiritual del prójimo, de sus necesidades y del futuro.

En cierta ocasión, Domingo desapareció durante toda la mañana hasta después de la comida.

Don Bosco le encontró en la iglesia, arrebatado en oración, en una postura muy poco confortable; aunque había pasado seis horas en aquel sitio, Domingo creía que aún no había terminado la primera misa de la mañana. El santo joven llamaba a esas horas de oración intensa "mis distracciones": "Siento como si el cielo se abriera sobre mi cabeza. Tengo que hacer o decir algo que haga reír a los otros."

San Juan Bosco relata que las necesidades de Inglaterra ocupaban un lugar muy especial en las oraciones de Domingo y cuenta que en "una violenta distracción", Domingo vio sobre una llanura cubierta de niebla a una multitud que avanzaba a tientas; entonces se acercó un hombre cubierto con una capa pontificia y llevando en la mano una antorcha que iluminó toda la llanura, en tanto que una voz decía: "Esta antorcha es la fe católica, que iluminará a Inglaterra." A instancias de Domingo, Don Bosco relató el incidente al Papa Pío IX, quien declaró que eso le confirmaba en su resolución de prestar especial atención a Inglaterra.

Muere el joven santo

La delicada salud de Domingo empezó a debilitarse y en 1857, fue enviado a Mondonio para cambiar de aire. Los médicos diagnosticaron que padecía de una inflamación en los pulmones y decidieron sangrarlo, según se acostumbraba en aquella época. El tratamiento no hizo más que precipitar el desenlace. Domingo recibió los últimos sacramentos y, al anochecer del 9 de marzo, rogó a su padre que recitara las oraciones por los agonizantes. Ya hacia el fin, trató de incorporarse y murmuró: "Adiós, papá ... El padre me dijo una cosa ... pero no puedo recordarla..." Súbitamente su rostro se transfiguró con una sonrisa de gozo, y exclamó: "¡Estoy viendo cosas maravillosas!" Esas fueron sus últimas palabras.

La causa de beatificación de Domingo se introdujo en 1914. Al principio despertó cierta oposición, por razón de la corta edad del santo. Pero el Papa Pío X consideró, por el contrario, que eso constituía un argumento en su favor y su punto de vista se impuso. Sin embargo, la beatificación no se llevó a cabo sino hasta 1950, dieciséis años después de la de Don Bosco.

¡Gracias Profe Martín por compartir este artículo con nosotros!